
En la presentación de la obra intervinieron su coordinadora, la profesora de la Universidad de Murcia Verónica de Haro, y el matador de toros Pepín Liria, que, junto con José María Manzanares, fueron los principales impulsores del festival, junto con el empresario Ángel Bernal.
Liria mostró su agradecimiento por haberle dejado participar en el festejo, que le permitió, “una vez más”, comprobar la solidaridad de los murcianos.
“El festival –aseguró el ceheginero- es de las cosas más grandes que me han pasado en mi carrera profesional, y ahora espero que la obra que presentamos se venda pronto en esta primera edición y que se puedan sacar otras muchas más”.
El novillero lorquino Miguel Ángel Moreno mostró su agradecimiento por haberle permitido hacer el paseíllo aquel día en el coso de La Condomina, mientras que el espada José María Manzanares, a través de un vídeo, tuvo también palabras de agradecimiento por la respuesta de Murcia, que llenó la plaza.
Bernal apuntó que cuando Liria y Manzanares le hablaron del día elegido para el festejo, el tres de julio, “lo vi con preocupación porque en Murcia, ese mes está todo el mundo de vacaciones y para los toreros se trata de fechas malas para participar en un festival”.
“Pero, al final, -apuntó el empresario- se consiguieron los objetivos, porque el resultado artístico fue fenomenal y la afición colaboró de forma fantástica acudiendo en masa a la plaza de toros”.
María Ángeles Esteban, vicerrectora de Coordinación y Comunicación de la Universidad de Murcia, institución que ha publicado el libro, recordó las actividades que distintos servicios universitarios han llevado a cabo en Lorca desde los días inmediatamente posteriores a los terremotos, con la participación de profesores, alumnos y personal de administración y servicios.
El acto fue cerrado por el alcalde, Francisco Jódar, que calificó el festival de “hecho absolutamente irrepetible, con un cartel de lujo y la demostración de un sentimiento bello, el de la solidaridad”.
Jódar recordó que el festival consiguió una recaudación de 240.000 euros, que fueron donados a la mesa solidaria.