
Barcelona, su entorno taurino e incluso social se volcó con José Tomás. Y a Barcelona, por todo, por el torero, su gesto, y la Barcelona que necesita apoyos ante tanta declaración institucional de “anti taurina”acudió el “todo España, Francia y otros confines.
El ambiente era de grandes acontecimientos, quizá único.
Tarde de triunfo, no excesivamente triunfal, con expectativas cumplidas a medias. Cortó cinco orejas, tan solo dos de un toro, no hubo “rabo”, ni indulto.A penas dos sobresaltos, volteretas (una -3º- por pederle la cara torpemente, y otra -5º- trás un aviso de colada, en que el cansancio le dejó a merced del toro con pocos reflejos). MÁS INFORMACIÓN
El ambiente era de grandes acontecimientos, quizá único.
Tarde de triunfo, no excesivamente triunfal, con expectativas cumplidas a medias. Cortó cinco orejas, tan solo dos de un toro, no hubo “rabo”, ni indulto.A penas dos sobresaltos, volteretas (una -3º- por pederle la cara torpemente, y otra -5º- trás un aviso de colada, en que el cansancio le dejó a merced del toro con pocos reflejos). MÁS INFORMACIÓN